viernes, 29 de enero de 2010

Estados del cerebro. 3 horas 40 minutos. El Perdón


Volverte a ver es el perdón de los dioses. Estar sentada delante de ti es la tregua, de los titanes que luchan en mi interior. Pronunciar palabras que lleguen a tus oídos, es la pausa en la batalla que se ejecuta en el purgatorio de mi alma. Si un instante dura quiero disfrutarlo. La razón, me escupe a la cara que nada de esto es bueno. Para mi espíritu no existe la paz. Y en la agonía del dolor mi subconsciente ha sacado su última carta. Tu presencia aquí significa que el destino, es un buen jugador. Pero para las apuestas vale más la estadística que el azar. Nada cambiara mañana los titanes seguirán luchando y los dioses seguirán maldiciendo mi existencia. Pero habrá valido la pena. Pues en el final de mis exhalaciones, tu olor aun estará en el vagón de mi cerebro. Custodiado por murales de fuego. Mañana tú seguirás tu camino. Pero yo hoy he podido divisar tus ojo ahora ámbar, Y para mi este gesto vale la ansiedad de mi futuro…

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